Hablar de un animal incomprendido, maltratado, perseguido y casi siempre torturado y asesinado con crueldad, era hace más de  18 años, tema de rechazo y burla. Hablar de nuestro marsupial americano, la zarigüeya, tlacuache o mal llamado zorro, ahora es otra cosa. Hablar de sus bondades y protección a los seres vivos y al medio ambiente, es aún menos conocido, pero no menos verdadero.

Que personas como el maestro y escritor mexicano  Luis Veytia, dediquen espacio de su mente y de su tiempo en escribir de este marsupial, es algo que jamás hubiera pasado por mi mente hace algunos años, como pionera en la defensa de la zarigüeya en la península de Yucatán, México.

Hablar de Luis Veytia, esa persona soñadora, deportista, idealista, poeta, que pone palabras a nuestros sueños y anhelos, es hablar de un ser humano sensible, fragmentado y unido en tantos espacios de alegría, amor, luz y esperanza.

Muchas Gracias Luis Veytia,  por darle esa visibilidad y armonía en este espacio a nuestra hermosa zarigüeya, nuestro marsupial americano.

Estoy segura que nuestros amigos lectores disfrutarán esta nueva creación literaria titulada “El Mensaje de Muun”. Gracias y bendiciones.

Este texto se utilizó en el prólogo del libro El Mensaje de Muun